Cuidatree

Cuidatree. Protectores agrícolas ecológicos

Araña Roja en frutales de hueso

ARAÑA ROJA EN FRUTALES DE HUESO
(Panonychus ulmi Koch)

Información sobre la Araña Roja en Frutales de Hueso y medidas de protección ante una plaga.

Descripción:

La araña roja es una plaga clave que afecta a numerosos cultivos frutales. Posee una elevada capacidad de multiplicación. Es estimulada por la aplicación de tratamientos indiscriminados y puede ser controlada con la aplicación de la Gestión Integrada de Plagas. Los huevos son casi esféricos, con forma de cebolla, estriados y terminados en una especie de pelo, su color es rojo aunque los de verano recién puestos son blancos y poco más tarde amarillentos. Las larvas tienen tres pares de patas, son de forma globosa y de color rojo, miden 0,3-0,4 mm. Las ninfas son de tamaño algo mayor que las larvas y tienen ya cuatro pares de patas. Los adultos presentan un dimorfismo sexual notable. Las hembras son de forma globosa, de color rojo oscuro y su longitud mayor alcanza los 0,6-0,7 mm. Los machos de color rojo pálido son algo más pequeños, con forma piriforme y mayor movilidad.

Desde el mes de agosto hasta el de octubre las hembras colocan los huevos sobre la corteza del frutal para que allí pasen el invierno, hacia finales del mes de marzo comienza la eclosión de esos huevos que se prolongara durante 3 o 4 semanas y que darán lugar a la generación procedente de los huevos de invierno; a finales del mes de abril comienzan a verse huevos sobre las hojas con lo que se ha completado la primera generación. Durante el resto de la primavera y verano se suceden varias generaciones, reduciéndose el tiempo necesario para completar las mismas a medida que las temperaturas se incrementan.

La araña roja en frutales de hueso y pepita.

Síntomas y daños:

Fruto de las picaduras que el ácaro realiza para alimentarse en las células epidérmicas de las hojas, se produce una decoloración del follaje que pasa del verde intenso típico a verde apagado, plomizo e incluso pardo. Tras un ataque intenso de araña roja se produce una reducción notable de la actividad foliar que puede ocasionar una caída anticipada de las hojas, una reducción de la inducción floral y puede tener influencia en el calibre de los frutos.

Período crítico para el cultivo:

Los daños revisten especial virulencia en dos épocas diferentes: la primera durante los meses de marzo-abril en el que gran cantidad de individuos procedentes de los huevos de invierno se concentran en unas pocas hojas en desarrollo, la segunda en julio y la primera quincena de agosto puesto que en esos momentos la prolificidad es máxima.

La araña roja, plaga en árboles cítricos y frutales de hueso.

Seguimiento y estimación del riesgo para el cultivo:

Conocer la importancia de la puesta de invierno es importante para valorar adecuadamente la eficacia de la lucha del año precedente, para determinar el riesgo de ataque del año siguiente, así como para establecer tratamientos primaverales que limiten la extensión de la plaga. Para estimar la población invernal se toman durante la época de reposo entre 50 y 100 obstáculos de madera (dardos y yemas fundamentalmente) y mediante binocular se cuentan los huevos presentes en la totalidad de la muestra.

Durante la época de vegetación el muestreo consiste en la observación de al menos 100 hojas recogidas a razón de 2 por árbol y en las que se determina la ocupación o no de la misma por cualquier estadio de la plaga. Hasta finales de mayo deben muestrearse las hojas que rodean al corimbo en la base del tallo, desde el mes de junio deben elegirse hojas del tercio medio del brote del año. Al observar el nivel de ocupación de araña roja en una plantación es necesario cuantificar también la presencia de ácaros depredadores (fitoseidos principalmente) que pueden contribuir decisivamente a limitar la expansión de la plaga. Para detectar la presencia de estos ácaros en las hojas deben de observarse principalmente hojas de la zona sombreada, revisando cuidadosamente el envés de las mismas y fundamentalmente las proximidades del nervio central.

Medidas de prevención y/o culturales:

Entre las medidas culturales que se recomiendan para limitar los ataques de P. ulmi se encuentra la de ajustar las cantidades de fertilizantes nitrogenados a las necesidades de la planta.

PROTECTORES RECOMENDADOS PARA FRUTALES DE PEPITA O HUESO

Variedades: Albaricoque, Nectarina, Cerezo, Paraguayo, Ciruelo, Melocotonero, Manzano, Peral.

Protectores Cuidatree recomendados para frutales de pepita o hueso:

    • 40×14
    • 35×20
    • 55×20 perforado

Umbral/Momento de intervención:

En la época invernal el umbral de tolerancia se supera cuando del control se deduce una densidad mayor de 5 huevos por obstáculo, un solo control es suficiente para determinar la situación de la plaga en esta época. Durante el periodo de la vegetación el umbral queda superado cuando se observa más de un 70% de hojas ocupadas por cualquier estado de la plaga y el porcentaje de hojas ocupadas por fitoseidos no alcanza el 20%.

 

Medidas alternativas al control químico:

Además de los medios señalados en este apartado, para minimizar el uso de los medios químicos, hay que considerar las medidas de prevención y/o culturales, pudiendo ser alternativas al control químico.

  • Medios biológicos: La preservación de los ácaros depredadores, principalmente Amblyseius andersoni, existentes en la parcela constituye el mejor método de control de la araña roja. Entre los otros insectos que ejercen un control biológico de la araña roja destacan el coleóptero Stethorus punctillum y el neuróptero Chrysoperla carnea. Para lograr este objetivo es fundamental vigilar que los insecticidas utilizados contra otras plagas tengan la minima repercusión negativa sobre los depredadores. Se están realizando trabajos experimentales para intentar introducir ácaros depredadores (fundamentalmente Amblyseius andersoni) en las parcelas que tienen problemas importantes de araña roja y no existen ácaros depredadores de manera espontánea.
  • Medios químicos: Es importante limitar la aparición de formas móviles de la primera generación de verano. Por ello se recomienda efectuar un control en la segunda quincena de abril, para en caso de superar el umbral establecido, proceder a efectuar un tratamiento fitosanitario. Debe intentarse no repetir en el mismo ciclo de cultivo materias activas de idéntico modo de acción, se pretende con esta práctica limitar la aparición de resistencias. Circunstancia que es frecuente y tiene graves consecuencias en esta plaga. Se podrán utilizar los productos fitosanitarios autorizados en el Registro de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Bibliografía:

http://www7.inra.fr/hyppz/species.htm

La defensa de las plantas cultivadas. R.Bovey. Ediciones Omega S.A. Plagas y enfermedades de las planta cultivadas. F. Domínguez García-Tejero. Ediciones Mundi-Prensa